13 agosto 2011

ARRE, BURRO, ARRE...

En los arenales de Ferrol se han construido pasarelas de madera, con una finalidad, salvaguardar la flora de las dunas y su erosión artificial. Pensaba que la regulación municipal prohibía el paso de los caballos a las playas, y sobre todo en los meses de verano.

Pero este individuo no sólo se permite el gustazo de pisotear todo el arenal, también utiliza las pasarelas de madera, y hace cómplice de su actuación delictiva a un menor, (posiblemente su hijo). Todo un "ejemplo de civismo"

(La foto del menor ha sido desenfocada)
Desde primeros de julio, he "pateado" más de 300 Km por los montes de ferrolterra, a día de hoy, aun no he visto a un solo agente del Seprona.
Los funcionarios de Medioambiente de la Xunta de Galicia, se encogen de hombros, no les queda más remedio que "convivir y tragar" con todas las agresiones a la naturaleza.