08 agosto 2009

La Voz habla del furtivismo en la ría

Los furtivos saquean las zonas más contaminadas a plena luz del día

La Xunta solo financia a diez vigilantes contra cientos de ilegales entre los que hay delincuentes comunes
Autor:Xosé V. Gago Fecha de publicación:8/8/2009

«No atontaaao. ¡Tú no me puedes echar! No me voy porque tú lo digas... ¡Tengo que darle de comer a cuatro hijos! ¿Prefieres que vaya a robar a tu casa?... ¡Eso, llama, llama a quien te dé la p... gana! ¡Llama a la Guardia Civil que los espero con el cuchillo que tengo en el coche!». Pese a que sus dos compañeros ya se marchaban y a que Javier Mareque iba acompañado en una lancha por tres personas (dos periodistas y el biólogo de la cofradía de Ferrol, Felix Cerqueira), el furtivo siguió increpándole mientras él daba parte. «Normalmente se van y ya está», explicó poco después el coordinador de los vigilantes del pósito de Ferrol con la calma que otorga la experiencia.

Ocurrió el jueves cerca de las once la mañana. Valiéndose de sus raños (rastrillos para recoger almejas), los tres furtivos enfundados en trajes de neopreno mariscaban en la playa de Caranza, justo debajo de la capilla y al lado de un gran colector que vierte aguas fecales a la ría. No debían llegar a 30 años y no llevaban bombonas de oxígeno, respiraban el hedor insoportable que brotaba de la tubería.

Faenando en la zona C

No estaban solos. Unos cientos de metros más arriba, al pasar el puente de As Pías, trabajaba un grupo de cuatro furtivos y otro más en solitario. Esa zona está clasificada como C por la Consellería de Pesca. El marisco extraído de esas áreas más contaminadas no puede ser comercializado directamente tras la depuración habitual, antes debe pasar dos meses en aguas más limpias para eliminar las toxinas.

Los furtivos faenaban a pie, en el medio y medio de la ría y a la vista de cientos de conductores y vecinos. También usaban raños, trajes de neopreno y unas tablas de bodyboard para cargar con las capturas. Ya se habían visto antes y Javier Mareque no tuvo dificultades para expulsarlos. Bastó un «hai que ir marchando» para que recogiesen los bártulos sin dar batalla.

Esa la ganó, pero la guerra la tiene más complicada. Las subvenciones de la Xunta solo permiten a la cofradía de Ferrol contratar a otros cinco vigilantes. Deben controlar la mayor parte de la ría, además de los bancos de percebe en mar abierto. Los pósitos de Barallobre y Mugardos tienen dos vigilantes cada uno. Así, a una hora cualquiera es difícil que haya más de tres personas custodiando los 27 kilómetros cuadrados de la ría. Además, la vigilancia se desarrolla principalmente a pie, porque la vetusta embarcación que la Xunta cedió al pósito ferrolano está en reparación.

45.000 kilos ilegales en el 2008

Durante el último medio año, los patrones mayores han reiterado que es preciso aumentar la vigilancia, y que los furtivos estaban trabajando «con total impunidad». Su último método: limpiar con equipos de buceo las almejas de las zonas C que los mariscadores legales siembran en aguas más limpias.

En enero, las tres cofradías hicieron público un balance escalofriante en el que calculaban que los 5.000 kilos de marisco ilegal interceptados el año pasado «solo son el 5% del total». Es decir, que llegaron al mercado sin ningún control sanitario 45.000 kilos de producto. Eso a pesar de la desarticulación de la red de vieira ilegal que surtía a restaurantes de prestigio.

Las quejas siguieron. En junio, el pósito de Ferrol propuso montar grupos de vigilancia con mariscadores que no puedan faenar por las zonas C. La Xunta rechazó ese plan, pero comprometió refuerzos para el cuerpo de guardias de la Consellería do Mar. Si ese refuerzo se ha producido, el jueves no ahuyentó a demasiados furtivos. Ni ayer, cuando los ilegales faenaban, como casi todos los días y a la vista de todo el mundo, en la ensenada de A Malata. Antaño un productivo banco de marisqueo que los vertidos han convertido en una auténtica cloaca.Leer relacionadas anteriormente aquí: tomaXculo

2 comentarios:

Inma dijo...

Esto lo arreglaban dandoles el carnet de mariscador a quien de verdad lo necesita ya que a muchos se les fue denegado y no se sabe aun por que.
Antes el mar daba para todos y lo respetaban ,ahora claro alguno se tiene que buscar las abichuelas por donde pueden.

suso ferrol dijo...

totalmente de acuerdo con Inma.